Las plantas y los ácidos grasos Omega-3 podrían ahorrar millones en asistencia sanitaria

Un reciente estudio realizado en Australia ha comunicado que las preparaciones a base de plantas y ácidos grasos Omega-3 son efectivas contra gran variedad de enfermedades, entre ellas la osteoartritis, la enfermedad cardíaca y la depresión, por lo que su uso podría suponer para el país un ahorro en gastos sanitarios de más de 220 millones de dólares cada año.

Los investigadores han constatado que los ácidos grasos Omega-3 son eficaces para tratar las enfermedades cardíacas, y que la hierba de San Juan podría ahorrar 50 millones de dólares anuales del gasto farmacéutico para el tratamiento de la depresión. No obstante, sugirieron que se requiere realizar más trabajos para normalizar las preparaciones.

Ahorro económico

Según los investigadores, una mezcla de plantas, denominada Phytodolor, para tratar la osteoartritis, permitiría ahorrar 178 millones de dólares cada año, si las personas que actualmente toman medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) utilizasen esta preparación a base de plantas.

 

El informe denominado “La rentabilidad de las medicinas complementarias” fue realizado por Access Economics, para el Instituto Nacional de Medicina Complementaria (INMC) de la Universidad de Western Sydney (UWS), Australia.

De este modo, algunas medicinas complementarias (MCA) pueden desempeñar una función vital para la mejora de la salud de un individuo y la “salud” del propio Sistema de Salud, como comentó el director ejecutivo del INMC, el profesor Alan Bensoussan, que también es el director del Centro de Investigación de Medicina Complementaria en UWS.

Beneficios

Lynne Pezzullo, director de Access Economics, comentó la dificultad de medir los beneficios del consumo de las MCA; en este sentido afirmó que los beneficios económicos de la medicina complementaria serían mayores si se incluyeran los beneficios resultantes de mantener a la gente sana, con capacidad para trabajar y sin necesidad de acudir al médico.

En lo que respecta a la hierba de San Juan, que es la planta más utilizada para el tratamiento de la depresión leve, los autores comentaron que los tratamientos de primera línea recomendados para la depresión siguen siendo no farmacológicos. Por ejemplo, la terapia cognitivo conductual y los pacientes tratados con esta hierba deberían ser objeto de seguimiento y control por parte de los médicos; de este modo, el ahorro de los tratamientos a base de plantas se derivaría de un menor coste por dosis.

Sin embargo, antes de que la hierba de San Juan sea más ampliamente utilizada, es necesario realizar un trabajo adicional para estandarizar la preparación y examinar detalladamente sus posibles interacciones con otros tratamientos farmacológicos.

El profesor Bensoussan concluyó: “las medicinas complementarias pueden sufragar los altos costes de la atención sanitaria moderna, ofreciendo además una mejor prevención de las enfermedades y una gestión más eficaz de las enfermedades crónicas”.

El Sistema de salud se podría beneficiar si incluyera los costes de la medicina complementaria en la práctica médica diaria, puesto que anualmente los australianos gastan más de 2.52 mil millones de dólares en medicinas complementarias, incluyendo también en esta cifra tratamientos como la acupuntura.